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Adelgazar los turrones

A raiz de la duda que nos planteó Tritata en el chat de Tresplatos, me ha parecido interesante abrir esta entrada para comentar algunas cosas acerca de las dietas y de lo que yo hago cuando necesito perder peso, y así, después podemos hablarlo un poco en los «comments» del hilo.
Lo primero decir que me encanta comer, y por ello, lo de hacer dieta es algo que me fastidia bastante. Encima, soy una persona que tiene bastante tendencia a engordar, lo cual agrava el problema, porque para montar en bici, cuanto menos peso mejor.
Si uno se pone a buscar un poco por internet, encontrará miles de dietas, algunas de ellas milagrosas, que te prometen perder no sé cuántos kilos en poco tiempo a base de comer solo una cosa o hacer cosas rarísimas. En mi opinión, todas las dietas sirven para perder peso si las sigues a rajatabla, y todas funcionan, lo que pasa es que el precio que hay que pagar en salud, seguro que no compensa, sobre todo si eres un deportista de fondo, como somos los ciclistas, que necesitamos que el «depósito» esté lleno de combustible, y si es de 98 octanos, mejor que de 95, jeje. Lo que está claro, es que con alcachofa el motor no marcha.
En una ocasión, leí un artículo en la revista SportLife, que buscaba la mejor dieta posible, y para ello, analizaba un buen número de ellas, al final del artículo, se llegaba a la conclusión de que ninguna de las dietas conocidas era totalmente recomendable, si bien algunas se acercaban, siempre había algún error en ellas, que las hacía peligrosas para la salud. En contraposición, recogieron lo bueno de cada una y lo unieron para elegir la dieta definitiva. Yo intento seguir esta idea, aunque reconozco que no siempre lo consigo, jeje.
Aprender a comer
En una ocasión, en un debate de nutricionistas, vi a uno de ellos, el que parecía más sensato decir algo así «Si enseñáramos a los pacientes a comer, no haría falta que siguieran ninguna dieta», y claro, se le echaron todos encima. Y es cierto, las dietas son un negocio para muchos, pero la propia trampa de la dieta, es ella misma. No conozco a nadie que pueda mantener una dieta de por vida, no es algo «sostenible», tarde o temprano te cansarás, o tu forma de vida o circunstancias de tu entorno, te hará perder esa concentración para seguir esa dieta, y lo que es peor, si solo sigues la dieta para adelgazar lo que te «sobra» y luego la dejas, es fácil que vuelvas al estado original. En definitiva, la idea es aprender a comer, pero claro, esto es fácil decirlo, pero no tan fácil hacerlo. Digamos que yo creo que he aprendido a comer bien, pero no siempre me apetece hacerlo, por eso, este invierno, también he cogido mis dos kilitos de turroncete….y ahora toca perderlos.
A continuación, os pongo algunas de las pautas que yo sigo para intentar comer bien:
-Hay que intentar no pasar hambre. Llegar con mucha hambre a una comida puede ser fatal para nuestra dieta. Para ello, lo mejor es hacer 3 comidas y 2 minicomidas: Desayuno, media mañana, Comida, merienda y Cena. Si pasas mucha hambre, tu dieta no es sostenible.
-Intentar comer proteínas en cada una de estas comidas. En el desayuno es más complicado, pero a media mañana puede estar bien un sándwich de pavo o york, incluso si el día promete ser duro, un buen pincho de tortilla puede ir bien. En la merienda, también debería haber proteína, y a ser posible con poco o nada de pan. Unas lonchas de jamón, una tortilla francesa, una salchicha de pavo, o dos. La idea es que esta proteína nos quite el hambre, y evitemos comer otras cosas que nos engordarían más. Si no tenemos mucha hambre, se puede sustituir por un yogurt o una pieza de fruta, o las dos cosas.
-Meter variedad en la dieta. Si un día comemos carne en la comida, al día siguiente habrá que intentar comer pescado. Si un día comemos legumbres, al día siguiente intentaremos comer verdura. Siempre intentando variar.
-El postre, si puede ser un yogurt desnatado o una fruta, mejor. De hecho, si se llega con mucha hambre a la comida, puede ser un buen truco comerse la fruta antes y, de hecho, dicen que es mejor para la digestión.
-Se acabaron los bollos, sobre todo aquellos que en la etiqueta pone que tienen grasas trans, es decir, aceite vegetal hidrogenada. También hay que evitar el aceite de Palma, ya que su alto contenido en átomos de hidrogeno, es muy perjudicial para el torrente sanguíneo.
-La fritura ni verla. Mejor a la plancha, cocido, al vapor…To lo que está rebozado o hecho en una freidora, malo malo malo. Yo no tengo freidora, y sobrevivo.
-Poco pan. Yo utilizo la regla de 2 rebanadas de pan bimbo para comer y 2 para cenar, y si son 1 mejor. Uno de los problemas que tiene el pan, no es que engorde más que otras cosas, sino que, si compras una barra, te la acabas comiendo, y la idea es comer una pequeña porción. No más de unos 80-100g. Y eso, comprando una barra de pan es imposible, porque pesa más de 500g.
-Gusanitos, cortezas, patatas fritas, mejor evitarlo, sobre todo si estamos en una fase de bajada de peso, luego, para mantener, se puede caer en la tentación de vez en cuando.
-Los frutos secos hay que consumirlos con cuidado. Si bien pueden ser un gran aliado en días de entrenamiento de fondo, por su alto contenido en hidratos con un bajo índice glucémico, también contienen mucha grasa, y eso puede ir en nuestra contra.
-Disfrutar un poco más de la comida en días de entrenamiento de fondo. Es decir, en días donde hacemos más de una hora a cierta intensidad, se puede «pecar» un poco más, y de esta forma, hacemos nuestra dieta más sostenible.
-Mas pescado azul. Salmón, atún, sardinas, trucha… cada vez hay más estudios que demuestran los grandes beneficios de sus ácidos grasos, y además aportan una gran cantidad de proteínas.
-El aceite de oliva es un gran aliado. Además de los grandes beneficios que está publicados, a mí me parece que está muy bueno y es saciante. Yo no me corto a la hora de usarlo en ensaladas o incluso, para untar pan. A media mañana puede estar bien una tostada con aceite. Eso sí, no os paséis, que tengo compañeros del trabajo que no dejan ni un centímetro de pan sin inundar.
-La leche desnata y en vez de azúcar, sacarina, eso sí, de aspartamo a ser posible, en vez de ciclamato. El motivo es que, al parecer, el ciclamato puede ser perjudicial para la salud a largo plazo. Esto fuera de casa es casi imposible de cumplir, ya que la mayoría de las marcas incluye el ciclamato que es mucho más barato que el aspartamo.
-En el bar, el café con poca leche. La leche de los bares, la que pone que es de «repostería» es básicamente nata. Este es uno de los motivos de que el café con leche esté tan bueno en el bar, pero al mismo tiempo, es una trampa de grasa, sobre todo si tomas varios al día.
-Si te gusta desayunar con galletas, es un buen desayuno, busca las que tengan menos grasa, como las María de toda la vida, que pueden estar por debajo del 13% de MG. Las de tipo Digestive, hay que evitarlas, pueden superar el 20% de MG. Tampoco hay que ponerse morados, las galletas pesan, aunque no lo parezca.
-Comer 2 piezas como mínimo de fruta al día, sobre todo en días de entrenamiento. Después de un entrenamiento, deberíamos tomar 1 o 2 piezas de fruta. El motivo es que, al parecer, la fructosa podría ayudar a llenar los depósitos de glucógeno intramuscular y hepático, hasta niveles donde no llegaría la ingesta de otros tipos de azucares por si solos. La idea es mezclar tipos de azucares, por ejemplo, cereales + fruta, o pasta + fruta. Se ha demostrado que la recuperación es más rápida.
-El embutido ni verlo. Chorizo, salchichón, morzilla, fuet…. malo malo malo. En fase de bajada está totalmente prohibido. Para mantener, se puede «pecar» en días de grandes esfuerzos.
-El jamón ibérico con cuidado. Por mucho que digan los estudios a favor, esa grasa engorda seguro, aunque con moderación, no me parece tan malo. Eso sí, yo recomiendo jamón serrano y cuanta menos grasa mejor.
-Chuletas de cualquier tipo, siempre quitar la grasa. Básicamente hay que quitar la grasa a todo. ¡Lo que es blanco, fuera! La cinta de lomo es una gran aliada para llevar una dieta sostenible. Quitando lo blanco, claro. Los filetes de ternera por supuesto. En general, cualquier carne siempre que quitemos la grasa, es decir, lo blanco.
-Beicon y panceta, no comment.
-Los guisos con legumbres, sin tocino. Si la hoya tiene esa capa brillante por encima del caldo, mejor evitar.
-El huevo es un gran aliado para comer bien. Aunque dicen que no hay que pasarse con la yema.
-El pollo y el pavo tienen que ser nuestros mejor amigos. Eso sí, la piel, por desgracia habrá que dejarla en el plato. Al menos hasta que hayamos conseguido nuestro objetivo de bajada.
-El recubrimiento del codillo y similares engorda muchísimo, no nos engañemos con aquello de que es gelatina. Si algo animal parece gelatina, es grasa y engorda, tenlo por seguro. Al fin y al cabo, no deja de ser tejido epitelial.
-El alcohol, lógicamente, engorda. Sobre todo, las bebidas de alta graduación. Cuantos más grados, más engordan. Los «cubatas» y cócteles engordan muchísimo porque además del alcohol y azucares de la bebida alcohólica, hay que sumarle la bebida acompañante, ya sea Cola o Fanta, y esta también engorda muchísimo. El vino también tiene muchas calorías. Si nos apetece alternar, casi lo más recomendable es la cerveza, pero también con cuidado. Un tercio de cerveza con alcohol tiene unas 150cal, lo cual no es mucho, pero si nos bebemos 5 tercios diarios, además de comprometer nuestra forma física, habremos bebido 750cal, y eso al final engorda.
-Todos los refrescos a excepción de los «light» o «zero», engordan una barbaridad. Una lata de Fanta de naranja contiene más de 200cal ella solita. Hay que evitarlos a toda costa. La CocaCola tiene que ser light, no hay más remedio. Beberte 3 CocaColas diarias equivale a comerte una bolsa y media de Rufles, o una comida con 1º, 2º y postre. Eso sí, si te pilla entrenando, lógicamente, esas 200cal pueden ser hasta beneficiosas.
Bueno, yo creo que, con estas pautas, ya se puede conseguir bastante. Todo es cuestión de ponerse… y a ver si me pongo yo.