Hoy hemos disfrutado de la I edición de la Marcha Cicloturista Alberto Contador. Aunque debería haber estado compitiendo en el Cto. de Madrid Master donde estaban la mayoría de los gallos de la zona centro, pero la verdad es que había varios motivos que me inclinaban más a participar en este otro evento, entre ellos, el hecho de que fuera la primera edición, que fueran a participar la mayoría de la gente de la grupeta de entrenamientos, la proximidad, etc… Al final ha merecido la pena, porque ha sido una mañana estupenda de puro ciclismo.
El recorrido de 150km con unos 1700m de desnivel no presentaba puertos duros, pero si varias tachuelas enlazadas, 7 en total, que garantizaban la selección en grupos. El ritmo era libre para los participantes, así que la «guerra» estaba garantizada.
Salimos de Pinto muy muy tranquilos, en cabeza Alberto Contador y Jesús Hernández charlando con unos y con otros, mientras que todos íbamos a la expectativa de que pasaría en La Nueva (subida de 4km), la primera subida del día. Nada más comenzar el puerto, se puso un ritmo infernal, de hecho, yo no pude quitar el plato hasta los últimos 600m, no llevaba cuentakms pero creo que es la vez que más rápido la he subido en mi vida. En la mitad de la subida ya había conseguido adelantar posiciones y me encontraba escapado con Alberto, Jesús, Jorge Ramos y otro chico que no recuerdo su maillot, la verdad es que las piernas iban bien, pero tenía claro que Alberto no iba a tirar de este grupillo porque su intención era ir con la gente de atrás durante el recorrido, con lo que estaba gastando balas innecesariamente, a falta de 1km Alberto volvió a acelerar el ritmo y tuve que soltarme para no pegar el petardazo. Por detrás me enganche a un grupito de unos 5 corredores donde venía tirando Fran Contador, con Iván de Mulero entre otros. Coronamos y arriba entró más gente hasta unas 20 unidades.
Nos lanzamos a por la siguiente subida, la de Valdelaguna, mientras por delante solo quedaban Alberto, Jesús y Jorge Ramos, que finalmente decidieron parar a esperar al grupo, momento en el cual Alberto paró para ir con otros grupos de la Marcha. La subida a Valdelaguna se hizo realmente tranquila y pudo entrar muchísima gente, hasta un total de unos 40 corredores.
Una vez se coronó Valdelaguna, la bajada por sus calles fue una auténtica locura, en el grupo de cabeza comandado por Pakito Salvatierra, bajamos a 1000 y, de hecho, se cortó el grupo principal, encarando la siguiente subida (Los Mármoles) un grupito más reducido de unas 15 unidades. Esta subida también se hizo a ritmo, que, aunque más elevado, sin demasiados tirones, salvo en la parte final, donde Mario (56 millas) dio algunos arreones y estiró bastante el grupo, jeje, lo bueno es que iban los «Saxo Bank» controlando el paquete y era imposible marcharse porque te echaban mano con una pata.

En este momento entramos en una zona de transición de llano y bajada de unos 30km donde entró muchísima gente en el grupo principal. Yo creo que llegaríamos a ir 60 ciclistas por lo menos. Este grupo comenzamos una de las subidas más selectivas, la Subida a los Pinos de Colmenar. A estas alturas ya estaba nuevamente Alberto en el grupo principal, y salvo por un tirón de Jorge Calvo del AC en las primeras rampas, casi toda la subida se hizo a un fuerte ritmo impuesto por Alberto y Jesús (fuerte para nosotros, porque ellos iban silvando), a falta de 1km la cosa empezó a romperse, y como me encontraba bien, incluso mejor que en las anteriores subidas, me puse en cabeza para intentar «mover un poco el árbol», para mi asombro coroné en cabeza de este primer grupo. Arriba reagrupamos nuevamente y nos lanzamos para la Vega del Tajo, en esta ocasión encabezados por Alberto que nos llevó a un ritmo endiablado en la bajada, yo por mi parte, incluso me corté un poco en las revueltas, que, a pesar de conocer bastante bien, me arrugué un poco y preferí perder unos metros para recuperarlos luego en la parte más abierta de la bajada. Ya abajo en la Vega del Tajo, el ritmo fue realmente suave lo que hizo que volvieran a entrar grupitos rezagados.

En la subida a Colmenar, Jimi, también de la grupeta se marchó en las primeras rampas, pero vio que la aventura era demasiado arriesgada y finalmente fue absorbido por el primer grupo. Al final de esta subida, con 1km bastante duro, se volvieron a desatar las hostilidades, pero nuevamente arriba se reagrupó la cosa. A partir de este momento ya se paró menos y esto hizo que el mermado grupo de unas 40 unidades ya no creciera más. Agradecer la ayuda de Felipe (Mulero) que desde el coche nos dio agua a todos los que íbamos en ese grupo, y menos mal porque ya íbamos todos mendigando unos a otros.
Frascuelo se subió también a buen ritmo, sobre todo en la parte final, donde llegamos a cortar al grupo entre los 8-10 de cabeza, pero como en todas las subidas, arriba se reagrupaba. Sin parar bajamos la Nueva y encaramos la que sería la última subida de la jornada, La Yesera. La más tendida de todas, pero a estas alturas con 130km se iba a hacer durilla sobre todo porque la gente ya acusaba calambres y el llevar casi 4h dando pedales. jeje, a estas alturas ya estaríamos tomando la tostada un domingo cualquiera, o incluso en casa duchaditos, pero había que seguir dando pedales. Mencionar la exhibición de un chico que iba con la equipación del BMC que hizo una subida brutal, cortando al grupo principal y dejando un reducido grupo de unos 8 corredores entre los que me encontraba nuevamente para mi sorpresa, arriba se intentó mantener esos pocos metros de ventaja, pero no estaban las patas para pasar al relevo después del achuchón y el grupo volvió a engordar hasta las 35 unidades más o menos.
De camino a Pinto, sabedor de mis nulas opciones al sprint y de que el final era bastante peligrosillo para jugársela con la habilidad que me caracteriza, metí un par de navajazos con todo lo que me quedaba dentro y en el segundo de ellos incluso abrí hueco de no más de 50-100m a falta de 1km para la llegada, pero claro, con final en bajada el pelotón se me echó encima y hasta aquí mis opciones, una vez en Pinto me dejé llevar para entrar el 31º. La verdad es que, para ser una marcha, la cosa estuvo muy disputada, ya que se otorgaban 3 trofeos para los 3 primeros. Por cierto, Pakito a pesar de ir todo el rato con amagos de calambres y con sensaciones de ir muy justo, según nos comentaba, consiguió un tercer puesto para la «Grupeta de la Vega». Iván, compi del GD Mulero consiguió un buen 4º puesto. Vaya 2 cracks de las llegadas. De los que habíamos participado del equipo, Victor y David «Gitano» también entraron en el primer grupo y Pino entró un pelín rezagado pero muy cerca también. De la «escuela Mulero» Sera también estuvo dlaente entrando en el Top Ten, vaya patas tenía este día el tío más fino de la grupeta. En definitiva, la marcha estuvo comandada por «La Grupeta de la Vega» durante todo el recorrido a pesar de haber más de 500 participantes. Se nota que estábamos en casa y conocíamos bien las subidas y bajadas.
En definitiva, un día estupendo. La organización magnífica sobre todo para ser la primera que organizan. El dispositivo desplegado en la llegada bestial, con zona de masajes, carpa cubierta para comer, ¡barra libre de CERVEZA! y demás bebidas, la comida inmejorable, además de la paella, una caja llena de cosas, madre mía como me puse.
Ahora a descansar un poco, que últimamente tengo la rodilla no operada que no me deja vivir, tengo que levantar un poco el pie para ver si corrijo un problema de estabilidad en mi acople ortopédico, y a seguir preparando todas las carreras que faltan, ahora sí, carreras de verdad, con todos los gallos de la zona centro, lo dicho, mirada puesta en Vallekas, Vicalvaro, Fuenla, Valladolid, Ciempozuelos, Mota ….