115 km entre Daganzo y la Presa del Atazar. Marcha controlada durante todo el recorrido excepto la subida a la presa del Atazar.
Conclusiones. La primera parte hasta el avituallamiento de la presa ha transcurrido de forma nerviosa a un ritmo relativamente vivo para ser una zona de rompepiernas. La segunda parte después del avituallamiento, había gente que no iba bien y se ha ido esperando todo el tiempo, consiguiendo un ritmo muy lento que ha hecho que la marcha se hiciera soporífera. Al final, hemos llegado a las 15:00 habiendo salido a las 9:00.
La anécdota del día. Comencé la subida a la presa con la iniciativa de subir tranquilo para no volver a pasar por la experiencia de Majarliza en Consuegra, pero otra vez volví a tener la sensación de que con un 39×21 me quedaba corto y de que necesitaba mas desarrollo, ¿quizás necesitase un triple plato?. Iba junto a un chaval con planta de profesional, pero que para mi asombro iba lento subiendo junto a mi. Se quejaba de que no había echado agua en el bote y de que estaba deshidratado. Después de varios minutos subiendo juntos le ofrecí mi bidón para que bebiera, bebió, me dió el bote y salió disparado como si estuviera en una contrarreloj. Parecía que le había dado el elixir de la vida.