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Este 5 de diciembre, un año más, ha tenido lugar la popular Carrera del Pavo de Ciempozuelos. Como viene siendo habitual, la carrera se desarrolla en un circuito urbano de 2,3km, y que está repleto de curvas que lo hacen bastante «divertido». Divertido entre comillas porque este año amaneció el día lloviendo a mares y así estuvo hasta pocos minutos antes de comenzar la carrera. Esto dejó el suelo con muchos charcos y algo de barrillo en algunas de las rotondas. Y la posible diversión se convirtió en muchas dudas de si correr o no, ya que el riesgo de caída era importante. Muchos corredores decidieron hacer lo sensato y prefirieron ver los toros desde la barrera. Los tres corredores de Mulero que nos presentamos a la carrera estuvimos convenciéndonos mutuamente y finalmente decidimos correr. Yo tenía claro el riesgo que iba a asumir, incluso daba por hecho que en cuanto la cosa se pusiera peligrosa, soltarme del grupo y intentar acabarla persiguiendo al pelotón para firmar un buen entreno.
Como ya he comentado en alguna entrada anterior, he tenido un par de aidas en agua, una de ellas, hace 3 años, con muy malas consecuencias, y me ha costado mucho ser capaz de girar la bici sobre agua, y en esta carrera quería mejorar esa habilidad y coger confianza. Al fin y al cabo, pienso que estas carreras, aparte de dar un poco de ambiente al barrio donde se celebran, no tienen mayor transcendencia que la satisfacción personal de los que las corren (como también apuntó en la salida Alberto de Pasaje Sport.) y a mí me apetecía mucho intentarlo, eso sí, no prometo que vuelva a hacer al año que viene.
En salida 3 Muleros, Javier Perez, un tío que es capaz de saltar a por la moto de carrera si ve que no salta nadie. Rubén De la Llave, que volvía a la competición después del bajoncillo que sufrió en julio y un servidor, David Galán, que venía con el pico y la pala a ver si se cumple finalmente aquello de que con esfuerzo todo se consigue (de momento más cerca, pero sin pavo).
Sobre las 10 se dio la salida a los 35 corredores inscritos, y rápido comenzaron los ataques, en los que estaban nuestro compañero Javier Pérez, Basilio del Mariscos, algún corredor del Felix Pérez y corredores del CC. Sax principalmente. La carrera fue una sucesión de intentos de escapada en los que finalmente cuajó una fuga en solitario del corredor Pedro José Lopez del CC. Sax, que al parecer viene firmando un magnífico fin de temporada. Durante algunas vueltas, un fortísimo Basilio ayudado por Javier Pérez y algún corredor más, intentaron echar la fuga abajo, pero la desorganización y los continuos intentos de fuga de otros corredores, echaron al traste la caza, y el corredor fugado pudo hacer valer los 26″ de ventaja que tuvo casi toda la carrera llegando 1º de la general y 1º Senior.
Instantes después llegó el pelotón encabezado por nuestro compañero Javier Perez, firmando un magnífico 2º puesto de la general (1º M30), y a falta de conocer la clasificación oficial, comentar el 5º puesto de Basilio (1º M40).
Rubén también pudo quitarse la espinita de conseguir terminar una carrera master delante y llegó en el puesto 17º de la general.
Yo por mi parte, como en todas las carreras, venía con la ambición de morir atacando, pero por alguna razón, el motor no iba del todo bien, y a falta de 4 vueltas incluso me asusté un poco porque empecé a tener sensación de amago de ataque de asma, como si se me cerrasen los bronquios, después, revisando los datos de la carrera, he visto que llevaba el pulso bastante bajo, lejos de los máximos que suelo alcanzar y, por otro lado, las recuperaciones tampoco eran tan buenas como otras veces. En cualquier caso, estoy muy contento con el resultado, porque a falta de 2 vueltas, cuando casi se cuaja un grupo de 6 o 7 corredores en cabeza, conseguí avanzar posiciones y meterme en el corte, aunque finalmente llegó algún corredor más al grupo de cabeza y termine en el puesto 11º de la general.
En cuanto a lo peligroso, hay que celebrar que no hubo ninguna caida, o al menos yo no la vi, y aunque se entraba fuerte en las curvas, se notaba un puntito de sensated en la mayoría de los corredores, y la cosa se hizo bastante llevadera, eso sí, como entrases muy parado, el látigo era insufrible.
Los datos: 12 vueltas a un circuito de 2,3km, 42’43», 38,7km/h.